

Marketing híbrido: cómo la IA redefine la conexión marca-usuario
En nuestro primer artículo exploramos cómo la inteligencia artificial está transformando la consultoría, impulsándola a asumir una responsabilidad estratégica que trasciende la adopción tecnológica e incorpora gobernanza, ética y reputación. Un análisis que nos dejó una idea clave: la transformación no termina en los procesos internos ni en el cumplimiento normativo, sino que redefine profundamente la relación entre marcas y usuarios.
En este contexto, la inteligencia artificial actúa como un intermediario activo, y el marketing híbrido se consolida como una pieza clave para mantener la relevancia en un ecosistema donde la visibilidad, la confianza y las decisiones ya no dependen solo de las personas, sino también de los sistemas que las representan.
Un nuevo equilibrio entre creatividad y datos
Este cambio de paradigma se hace especialmente evidente en el ámbito del marketing y la comunicación. Hoy, la inteligencia artificial ha dejado de ser una simple herramienta de apoyo para convertirse en un nuevo enlace funcional entre la empresa y el cliente, localizando, citando y recomendando marcas a lo largo de todo el recorrido del usuario.
Ante este escenario, el marketing híbrido surge como una respuesta estratégica capaz de combinar el criterio humano —creativo, ético y contextual— con la capacidad analítica, predictiva y operativa de los sistemas automatizados.
Bajo este enfoque, la relevancia ya no se construye desde un único plano. La doble optimización se vuelve imprescindible: el contenido debe seguir siendo persuasivo y significativo para las personas, apoyándose en el storytelling, la creatividad y el diseño, pero al mismo tiempo debe estructurarse para que las máquinas puedan interpretarlo, evaluarlo y priorizarlo mediante datos y lógica algorítmica.
La IA como representante digital del usuario
Esta evolución del marketing híbrido introduce un nuevo actor en el ecosistema digital: una IA que opera como un representante digital del usuario, capaz de filtrar, sintetizar y jerarquizar la información antes de que el consumidor tome una decisión. Al analizar grandes volúmenes de datos, realiza una primera selección de opciones y condiciona qué marcas entran o quedan fuera de la conversación.
En este contexto, la visibilidad ya no se asegura solo con el SEO tradicional, sino que cobra relevancia la optimización para motores de respuestas (AEO), enfocada en modelos de lenguaje (LLMs) para que la información se presente como una respuesta directa y confiable.
Para 2026, el volumen de búsquedas tradicionales caerá un 25%
En este sentido, Gartner proyecta que para 2026, el volumen de búsquedas tradicionales caerá un 25% debido al auge de chatbots de IA y agentes virtuales.
Si una marca no forma parte de la respuesta generada por la IA, quedará fuera de la conversación digital, por lo que la prioridad es reforzar la gobernanza y la infraestructura técnica.
La doble optimización como núcleo del marketing híbrido
La irrupción de la IA como nuevo intermediario entre marca y usuario consolida la necesidad de un modelo de marketing híbrido plenamente integrado. Su clave reside en la exigencia de un doble enfoque de optimización, donde el verdadero reto estratégico consiste en ser relevante simultáneamente para humanos y máquinas, sin sacrificar coherencia ni confianza.
Esta doble optimización se articula en dos líneas complementarias. Por un lado, la optimización para consumidores busca fortalecer la conexión emocional y la credibilidad mediante un storytelling que genere vínculos profundos con el cliente.
Los expertos en SEO apuestan por fortalecer los atributos E-E-A-T
También requiere atributos de autoridad verificables, como los principios E-E-A-T (experiencia, conocimiento, autoridad y confianza), que los motores de búsqueda y los LLMs priorizan como fuentes expertas y rigurosas.
Según el estudio ‘State of SEO 2026’ de Search Engine Journal, el 49,6% de los profesionales de SEO ya planea reforzar estos atributos como respuesta al avance de la IA.
Por otro lado, la optimización para la IA garantiza que la información resulte legible y procesable para los asistentes digitales, permitiendo que estos la procesen y compartan con el usuario final. Los datos estructurados son cruciales para que los modelos de lenguaje avanzados comprendan, sinteticen y prioricen el contenido de la marca.
A su vez, la lógica algorítmica —o Language Model Optimization (LMO)— se centra en cómo los LLMs interpretan y presentan la información, consolidando la confianza algorítmica como el nuevo estándar del SEO y asegurando que la marca se perciba como la opción más lógica, confiable y accesible.
El 45,7% de las empresas de información y comunicaciones ya utiliza IA generativa
Sin duda, es fundamental que los directivos reconozcan las diferencias en la adopción tecnológica por sector.
Según la Encuesta del Banco de España sobre la Actividad Empresarial (EBAE), el uso de la inteligencia artificial está notablemente más extendido en los servicios de información y comunicaciones, donde el 31,6% de las empresas emplea IA predictiva y el 45,7% utiliza IA generativa.
Esta alta penetración en sectores de servicios pone de manifiesto la urgencia de adoptar la optimización para ambos objetivos.
Un nuevo campo de competencia
Ante la irrupción de la IA, las marcas ya no compiten solo con sus rivales directos, sino con el propio motor de búsqueda. Aunque se ejecute un SEO clásico impecable, si una marca no aparece en las respuestas generadas por IA, quedará excluida de la conversación digital.
En la próxima publicación profundizaremos en estrategias concretas para lograr visibilidad y confianza en este nuevo ecosistema, cerrando así el análisis sobre el impacto de la IA en la consultoría aplicada al marketing y la comunicación.
Artículo corredactado por Luisa Cáceres y Liseth Martínez.
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