#

Zephyr e IA embebida: donde todo encaja

Zephyr e IA embebida: donde todo encaja

Una vez entendida la IA embebida como una forma de llevar modelos de machine learning al propio dispositivo IoT, el siguiente paso es analizar qué plataforma puede facilitar su integración en una aplicación real. En este punto, Zephyr se presenta como una base especialmente interesante.

Zephyr puede encargarse de varias piezas clave: la adquisición de datos desde sensores, la planificación de tareas, la gestión energética, las comunicaciones y la actualización del firmware. Además, su ecosistema permite integrar tecnologías como LiteRT, anteriormente TensorFlow Lite, o Edge Impulse. También admite modelos generados con herramientas externas, como NXP eIQ Time Series Studio, y exportados como librerías o código fuente para utilizarlos dentro de la aplicación.

Pero ¿cómo se incorporan estas tecnologías a un dispositivo a través de Zephyr?

Cómo se ejecuta IA dentro de Zephyr

En una aplicación Zephyr, el ciclo de inferencia suele seguir una secuencia clara:

  1. El dispositivo adquiere los datos de los sensores seleccionados para cada caso de uso.
  2. Los datos se preparan mediante tareas de filtrado, normalización, cálculo de ventanas temporales o extracción de características.
  3. El modelo se ejecuta con la tecnología de machine learning elegida. Puede hacerse mediante llamadas a las API de las librerías generadas, el uso de un SDK o los recursos internos disponibles. El resultado puede ser una clase, una probabilidad, una puntuación de anomalía o una regresión.
  4. La aplicación toma una decisión. Puede activar una alarma, enviar un mensaje, almacenar un evento, cambiar el modo de funcionamiento o combinar la inferencia local con servicios externos.

 

Zephyr no actúa como un 'contenedor' del modelo; coordina el comportamiento completo del dispositivo

Este patrón resulta especialmente potente porque Zephyr no actúa únicamente como un 'contenedor' del modelo.

Es la plataforma que coordina el comportamiento completo del dispositivo: sensores, conectividad, energía, seguridad y lógica de negocio.

Más allá del ciclo básico de inferencia, también hay que tener en cuenta el mantenimiento del modelo una vez desplegado.

 

Si cambian las condiciones del entorno, el comportamiento del dispositivo o la calidad de los datos capturados, puede producirse drift. Es decir, el modelo puede dejar de representar correctamente la realidad. En esos casos, será necesario valorar su actualización o reentrenamiento.

Las ventajas de Zephyr para Edge AI

Una de las razones por las que Zephyr encaja bien en escenarios de Edge AI es que permite integrar la inteligencia artificial como una parte más de la aplicación embebida, no como un elemento aislado.

Entre sus principales ventajas destacan las siguientes:

  • Una base tecnológica común. Zephyr permite integrar sensores, comunicaciones, gestión energética, tareas en tiempo real, seguridad, almacenamiento y actualización de software.
  • Una arquitectura modular. Es posible incorporar librerías externas, SDK o código generado por herramientas de entrenamiento y optimización de modelos.
  • Portabilidad entre distintos entornos. Un proyecto de Edge AI puede comenzar en una placa de desarrollo y evolucionar posteriormente hacia otro hardware.

Junto a estas características generales, Zephyr ofrece otras posibilidades concretas para desarrollar soluciones de IA embebida: 

  • La primera es el uso de runtimes de inferencia adaptados a los microcontroladores, como TensorFlow Lite dentro del actual ecosistema de LiteRT para dispositivos embebidos. Esto facilita la ejecución de modelos optimizados directamente en el dispositivo. Zephyr proporciona, además, ejemplos y módulos para su integración.
  • La eficiencia energética es otro aspecto fundamental. Muchos dispositivos IoT funcionan en entornos donde el consumo debe reducirse al mínimo. Zephyr ofrece mecanismos de gestión de energía que permiten combinar periodos de bajo consumo con momentos puntuales de ejecución de los modelos. Así, el dispositivo no necesita permanecer siempre activo: puede despertar, analizar los datos, tomar una decisión y volver a un estado de menor consumo.
  • Por último, Zephyr incorpora capacidades para mantener y actualizar una solución de IA embebida. Es posible distribuir de forma segura nuevas versiones del firmware o del modelo e incluir mecanismos de validación y recuperación ante fallos. Cuando la arquitectura requiere una mayor modularidad, LLEXT permite cargar extensiones de código precompiladas durante la ejecución. Su utilización, no obstante, obliga a tener en cuenta factores como la compatibilidad, la memoria disponible y la seguridad.

 

Limitaciones a tener en cuenta

Los modelos de Edge AI deben adaptarse a las restricciones de los dispositivos embebidos. La memoria disponible, la capacidad de cómputo y el consumo energético resultan determinantes al diseñar la aplicación y seleccionar o entrenar el modelo de machine learning.

La IA embebida debe entenderse, por tanto, como un complemento de otros niveles de procesamiento

En estos entornos, no basta con que el modelo sea preciso. También debe ser lo suficientemente ligero y eficiente para ejecutarse dentro de los límites reales del dispositivo.

La calidad de los datos capturados por los sensores es otro factor crítico. El ruido de las señales, los huecos en las lecturas, los valores fuera de rango o los cambios en el entorno pueden afectar directamente al resultado de la inferencia. Por eso, antes de ejecutar el modelo, suele ser necesario validar, filtrar y preparar correctamente los datos de entrada.

Edge AI tampoco elimina todas las necesidades de procesamiento externo. Cuando el modelo se ejecuta dentro del dispositivo, cada nodo trabaja normalmente con una visión local: sus sensores, su entorno inmediato y su contexto de funcionamiento. Esto permite responder con rapidez y reducir la dependencia de la nube, pero limita la detección de eventos colectivos y la correlación entre distintas fuentes de información.

La IA embebida debe entenderse, por tanto, como un complemento de otros niveles de procesamiento, no como un sustituto universal de la nube. Su valor está en llevar capacidad de análisis y decisión al lugar donde se generan los datos, siempre dentro de las posibilidades reales del dispositivo.

La combinación de Zephyr e IA embebida representa, en definitiva, una evolución natural del IoT: el paso de dispositivos que se limitan a estar conectados a sistemas capaces de interpretar su entorno y actuar de forma inteligente.

Este artículo da continuidad al titulado 'IA embebida: del IoT conectado al IoT inteligente', firmado también por José Antonio Sánchez Segovia.

También te pueden interesar estos contenidos