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Izertis completa FoodCarbon, la plataforma que digitaliza y verifica las emisiones de la industria cárnica

Izertis completa FoodCarbon, la plataforma que digitaliza y verifica las emisiones de la industria cárnica

Hace unos meses, presentábamos FoodCarbon como un ejemplo de cómo la aplicación de tecnologías emergentes puede ayudar a afrontar uno de los grandes retos de la industria alimentaria: la descarbonización de sus procesos productivos. El punto de partida era claro: digitalizar la huella de carbono y convertirla en un indicador cuantificable, trazable e inalterable, apoyado en datos reales de proceso, el seguimiento del consumo energético, la integración de energías renovables, la tokenización y blockchain.

Hoy, el proyecto FoodCarbon llega a su fin tras recorrer su primer ciclo completo de innovación. Lo hace completando el recorrido desde la definición conceptual hasta la validación de un prototipo funcional en un entorno industrial real. El resultado es una solución capaz de medir, registrar y compensar emisiones de forma transparente, auditable y alineada con las necesidades actuales del sector.

Un caso real en la planta piloto de ASINCAR

Para desarrollar este proyecto, Izertis ha contado con la colaboración del centro tecnológico asturiano ASINCAR, que ha facilitado el acceso a los datos de sus plantas piloto como entorno de toma de datos y validación. El caso de uso seleccionado ha sido la producción de chorizo, un proceso especialmente interesante por la diversidad de etapas que integra y por la variedad de consumos energéticos asociados.

FoodCarbon fue capaz de modelar el proceso productivo completo

En sus etapas iniciales, FoodCarbon fue capaz de modelar el proceso productivo completo, tomando el lote de producto unidad de análisis.

Sobre esta base, se estructuró la tokenización de las emisiones y su trazabilidad, lo que permitió descomponer el consumo energético por etapas y calcular la huella de carbono de forma desagregada.

Este enfoque aporta una visión mucho más precisa del impacto ambiental del proceso, identificando qué fases concentran mayores emisiones y dónde existe un mayor margen de mejora, siempre a partir de datos reales de operación.

Del concepto al prototipo funcional

FoodCarbon ejemplifica un ciclo completo de I+D+i: desde la idea inicial hasta la construcción de un prototipo capaz de integrar múltiples capas tecnológicas en una única solución. Así, a partir de los datos generados por una planta sensorizada, la aplicación desarrollada permite estructurar la información de cada lote, asociarla a sus distintas etapas de fabricación y convertir ese conjunto en una base sólida para el cálculo de la huella de carbono. Todo ello bajo criterios de verificabilidad, trazabilidad e inmutabilidad.

De este modo, el prototipo generado no se limita a ofrecer una estimación final de emisiones, sino que organiza y relaciona la información que explica cómo se genera ese impacto a lo largo del proceso productivo. Este enfoque permite trabajar con una visión mucho más detallada y útil, que aporta granularidad a la información disponible del proceso, clave para la toma de decisiones posteriores.

Cálculo de emisiones y trazabilidad verificable

El núcleo de la solución es el modelo de cálculo de la huella de carbono, centrado en el consumo eléctrico por lote y por etapa. A partir de estos datos, el sistema aplica factores de equivalencia que traducen los consumos energéticos en emisiones de CO₂. Este cálculo no se plantea como un resultado aislado, sino como parte de un sistema de trazabilidad verificable.

El núcleo de la solución es el modelo de cálculo de la huella de carbono

Mediante el uso de tecnología blockchain, se incorpora una capa de evidencia inmutable donde se registran hashes, eventos relevantes y operaciones vinculadas a la certificación y posible compensación de emisiones, mediante la introducción en el proceso de energías renovables.

Gracias a este planteamiento es posible acreditar qué información ha sido utilizada, cómo ha sido procesada y qué resultados han sido obtenidos. La información queda registrada de forma permanente, lo que garantiza su auditabilidad y refuerza la confianza en el sistema.

Analítica de datos, tokenización y compensación de emisiones

Sobre este modelo de cálculo se construye un sistema de analítica, tokenización y compensación de emisiones que permite trabajar el dato con un enfoque operativo: a partir de la información consolidada de producción y consumo, es posible identificar etapas críticas del proceso, establecer rankings de impacto y señalar con precisión dónde conviene actuar para reducir tanto el consumo energético como las emisiones asociadas. 

Al mismo tiempo, los datos de proceso se traducen en emisiones de CO₂ equivalentes y se representan como tokens digitales, lo que facilita su gestión y seguimiento. Adicionalmente, este mismo sistema incorpora la capacidad de compensar emisiones mediante tokens de absorción, generados a partir del uso de energías renovables que evitan emisiones.

La tokenización es un elemento estructural de la solución que aporta FoodCarbon

De este modo, la tokenización deja de ser únicamente un mecanismo de trazabilidad para convertirse en un elemento estructural de la solución, permitiendo representar tanto la generación como la compensación de emisiones de forma coherente con el cálculo de la huella de carbono, y hacerlo además de manera digital, verificable y trazable de extremo a extremo.

Un cierre con vocación de continuidad

Para Izertis, FoodCarbon supone un avance relevante en la consolidación de capacidades en blockchain, trazabilidad industrial, tokenización y análisis de datos aplicado a la sostenibilidad.

En un contexto donde sostenibilidad, transparencia y competitividad avanzan cada vez más unidas, proyectos como este dibujan un camino claro: el de una industria cárnica más eficiente, más confiable y mejor preparada para los retos del futuro.

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