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Un año de iNNOLAB: el manifiesto que nació de la práctica

Un año de iNNOLAB: el manifiesto que nació de la práctica

Hay un momento en un workshop de innovación o en algunas reuniones de trabajo muy reconocible. Alguien suelta un "¿y si…?" y, durante unos segundos, el aire en la sala cambia sutilmente, en ese instante todo parece posible, se abre una posibilidad al alcance de la mano. Ese instante tiene algo de magia. Pero, en la mayoría de las organizaciones, la magia dura poco. La reunión termina, llega el día a día y la chispa se apaga sola.

Hace un año, en Izertis decidimos sostener esa chispa y convertirla en sistema. Y de esa decisión nació iNNOLAB como acelerador de la innovación: una forma de trabajar que conecta talento, ideas y tecnología para generar soluciones con impacto real, con enfoque sectorizado y con una ambición compartida: crecer y diferenciarnos manteniéndonos "One Tech Ahead".

La creatividad puede convertirse en valor

iNNOLAB se ha consolidado como una manera de trabajar que funciona, basada en principios vividos en cada Squad. 

Este año nos ha dejado una certeza: la creatividad se convierte en valor cuando se acompaña de método, colaboración y mentalidad compartida.

Este manifiesto resume lo que hemos aprendido y nos guiará en nuestro modelo de innovación corporativa:

Manifiesto iNNOLAB

1. Todo empieza con una buena pregunta.

No con una idea brillante, sino con un reto bien formulado. ¿Quién vive este problema y cuándo aparece? ¿Qué fricción genera? ¿Qué cambio demostraría que vamos por buen camino?

Las iniciativas que más han avanzado este año son las que supieron formular el problema con precisión. Cuando la pregunta es potente, la idea llega sola. Y llega mejor.

 

2. Lo visible se puede mejorar. Lo invisible, no.

En cualquier sesión hay varias personas imaginando "lo mismo" de muchas maneras distintas e intangibles. El prototipo (un storyboard, un wireframe, una demo básica, un flujo dibujado a mano) actúa como atajo inteligente: convierte la conversación en algo que se puede ver, señalar y mejorar.

Prototipar es la forma más rápida de avanzar, y lo aplicamos en varias fases del Squad

3. Co-crear multiplica la inteligencia del equipo.

iNNOLAB funciona cuando mezcla miradas que normalmente trabajan en paralelo (operaciones, ventas y tecnología) alrededor de un reto común.

Cuando cada área aporta su contexto, el problema se entiende antes y la solución se construye con más precisión y más matices.

Esa conversación compartida acelera acuerdos y eleva la calidad del resultado.

 

4. El método hace que la creatividad sea escalable.

La inspiración enciende. El método sostiene. Sin estructura, la creatividad se dispersa. Un marco compartido y bien diseñado permite avanzar con intención, elegir con criterio y validar con claridad.

El método canaliza la energía creativa y la transforma en resultados. Repetido en el tiempo, se convierte en cultura.

 

5. El foco protege el impacto.

El principio más contraintuitivo en innovación: el "podemos hacer de todo" suena tentador y dispersa.

La madurez aparece cuando el equipo define el siguiente paso más inteligente: una hipótesis concreta, un usuario prioritario, una funcionalidad núcleo, un criterio de validación claro. Ese foco cuida el tiempo del equipo, reduce complejidad y acelera la entrega de valor.

La madurez aparece cuando se define el siguiente paso más inteligente

6. El cliente es la brújula. El impacto es el lenguaje común.

Cuando el impacto se hace visible, algo cambia en la conversación: negocio, tecnología y experiencia dejan de hablar idiomas distintos y empiezan a construir juntos.

Esa alineación guía la innovación en iNNOLAB: mejorar procesos, abrir oportunidades y elevar la experiencia de usuarios y clientes.

Desde ahí se abren conversaciones diferenciales con clientes y se refuerza "One Tech Ahead" desde la práctica.

 

7. Un squad termina. El aprendizaje se queda.

La prueba está en el regreso de los equipos a su día a día: lenguaje común, herramientas concretas y confianza para empezar sin esperar a “tenerlo perfecto”. Este año hemos activado perfiles con mirada y capacidad de aterrizar las ideas, que han vivido iNNOLAB como un proceso valioso.

Lo que se queda va más allá del método: se queda la colaboración, se queda la cultura y se queda una red de personas que ya sabe innovar de otra manera.

La innovación aplicada a la propia innovación es lo que mantiene el modelo vivo

8. El modelo mejora porque escucha.

El primer año ha sido un laboratorio en sí mismo. Cada edición, cada dinámica y cada entrega han dejado un feedback útil.

Esa escucha se convierte en mejoras: simplificar lo que frena, reforzar lo que acelera, afinar criterios.

La evolución está integrada en el diseño. La innovación aplicada a la propia innovación es lo que mantiene el modelo vivo.

2026: del “ya funciona” al “ahora escala"

En 2026, iNNOLAB crece como ecosistema y expande su enfoque: más cerca del cliente, más fuerte en la comunidad de Innovation Champions y más presente en la cultura de quienes innovan con nosotros.

Seguiremos construyendo continuidad para que las iniciativas crezcan, y reforzaremos los espacios que hacen que el aprendizaje se quede: lenguaje común, método compartido y cultura de colaboración. El modelo evolucionará desde la escucha constante, para mantener el foco en lo que aporta valor real.

En 2026, iNNOLAB evolucionará desde la escucha constante para mantener el foco en lo que aporta valor real

Hace un año empezamos con una chispa. Hoy tenemos una forma de trabajar para que esa chispa encuentre camino. Y lo más interesante es lo que viene: más colaboración, más claridad y más soluciones listas para el mundo real.

Explorar un reto desde dentro de Izertis o junto a nuestros clientes, es posible: iNNOLAB está preparado para convertir esa pregunta inicial en una propuesta tangible, paso a paso.

 

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