Marta García Prado IoT Lead Consultant

Tecnología en viviendas

La tecnología nos acompaña cada día facilitándonos el trabajo, estableciendo nuevas formas de comunicación, mejorando tareas cotidianas... Se va haciendo hueco en nuestro día a día e incluso en nuestro hogar. Hace años ya que se habla de domótica, ¿pero sabes cómo ha evolucionado la tecnología aplicada a la vivienda a lo largo de los años? En este post intentaremos dar unas pinceladas de su evolución.

Domótica, inmótica… ¿En qué punto estamos?

Domótica viene del latín «domus» que significa «casa», y si buscamos su significado en el diccionario encontramos lo siguiente: «Conjunto de técnicas orientadas a automatizar una vivienda, que integran la tecnología en los sistemas de seguridad, gestión energética, bienestar o comunicaciones».

Hace algunos años trabajé en proyectos relacionados con este tema, donde se instalaba un controlador central o PLC en viviendas. A ese PLC se le cableaban los sensores y actuadores necesarios para el control de iluminación, persianas, riego, etc. En la vivienda, además, se instalaba también un panel de visualización de líneas de caracteres que permitía configurar y visualizar el estado de cada funcionalidad. Fue evolucionando hasta incorporar paneles táctiles para configuración, e incluso la configuración y notificación de alarmas por teléfono mediante comandos AT. Los distintos dispositivos se conectaban directamente al PLC o bien a algún bus como AS-i, Lonworks, X-10… Parecía inminente la explosión de la domótica de manera general, pero no fue así, solo un pequeño porcentaje de particulares apostó por esto. Quizás por el coste, unido a la necesidad de cableado y al desconocimiento de la tecnología en general, hizo que no cuajara de la manera esperada.

Actualmente, la inmensa mayoría de la población dispone de teléfonos móviles o tablets y manejan tecnología con mayor soltura. Protocolos como Bluetooth, zigbee, z-wave y el acceso a Internet en muchos hogares hace que los sistemas domóticos hayan dado un vuelco gracias a las nuevas posibilidades de comunicación. Gigantes tecnológicos como Amazon, Google o Xiaomi ofrecen ya dispositivos que prometen hacer las viviendas más inteligentes: desde el teléfono móvil ya es posible el control de la temperatura, enchufes o hasta el riego de nuestro jardín con aplicaciones muy intuitivas. Los interfaces de comunicación con los dispositivos han dado un salto cualitativo con algoritmos de machine learning y reconocimiento de lenguaje que nos permiten dar comandos a nuestra casa por voz. Todo apunta a que ahora sí que se dan las condiciones para que la domótica por fin irrumpa con fuerza.

La inmótica, por su parte, se refiere a la domótica pero enfocada a edificios de uso terciario como pueden ser hoteles, hospitales, colegios... Las necesidades en este tipo de edificios y sus dimensiones hacen que los sistemas utilizados para su automatización y control difieran de los de viviendas de uso doméstico.

En este tipo de instalaciones es más común el control de accesos, detección de alarmas, iluminación, climatización, etc. Además, la automatización de este tipo de instalaciones puede completarse con distintos dispositivos IoT que mejoren la experiencia de usuario: uso de pulseras que reconozcan cuando un cliente llega a su habitación y controlen la iluminación y música según sus preferencias, adecuación de la temperatura automáticamente al entrar, etc. Es posible también la instalación de dispositivos que contabilicen el grado de ocupación de los restaurantes del hotel y mostrárselo a los clientes en sus dispositivos móviles para, de esta manera, mejorar los tiempos de espera por mesa.

Las instalaciones de cuidado personal como pueden ser hospitales, residencias y guarderías pueden también beneficiarse de sistemas que permitan conocer la ubicación de personas, e incluso la notificación de alarmas en caso de alejarse de la zona segura. En el caso de enfermos, el uso de pulseras inteligentes puede enviar a una plataforma software información como frecuencia cardíaca, horas de sueño, actividad física, etc. Estos datos pueden resultar muy útiles al personal encargado de la atención de esas personas, pero podría pensarse incluso en que podría ser un plus para las familias de las personas ingresadas.

Conclusión

La tecnología llega de manera inminente a nuestros hogares. Cada día estaremos más acostumbrados a la gestión de nuestras viviendas a través de distintos dispositivos. En el sector hotelero, el ahorro energético y la mejora de experiencia de usuario pueden ser notables mediante la automatización e incorporación de tecnología. En la atención de enfermos es posible unir inmótica y servicios de ehealth que faciliten la gestión de instalaciones y de cuidado de personas.

Las posibilidades que ofrecen la tecnología y las comunicaciones en todo tipo de instalaciones cada día es mayor y más rentable. Si estás pensando en cómo la tecnología puede ayudar en viviendas y edificios, consulta con Izertis.