Miguel Ángel Acero Álvarez Responsable de Transformación Digital e Industria 4.0

Cómo poner en marcha un plan de transformación digital

Implantar tecnología sin más, está más cerca de digitalizar que de llevar un negocio hacia la transformación digital. Desde Izertis creemos que el enfoque estratégico hacia la transformación digital debe realizarse con perspectiva, metodología y herramientas basadas en el conocimiento del negocio.

No existe una fórmula mágica para llevar a cabo una adecuada transformación digital y por ello, es imprescindible diseñar un plan de transformación digital adaptado a la empresa y a sus capacidades.

3 pasos clave para iniciar un proceso de Transformación Digital

Para ello, se debe poner en marcha un proceso configurado por varias fases. Un proceso dirigido a estudiar y a definir nuevos modelos de negocio, implicando a la propia empresa, a sus clientes y a un socio colaborador en el proceso, que aporte una visión externa.

  • Diagnóstico. En esta fase inicial se aborda el análisis de la cultura empresarial, los procesos y el modelo de negocio actual de la empresa, con el objetivo de construir una imagen fiel y comparativa del nivel de transformación digital de las diferentes áreas de la empresa.
  • Diseño del plan. Una vez analizada de forma global la situación de la empresa es el momento de construir un plan a medio plazo que visualice hacia dónde debe dirigirse la empresa y que recoja los resultados que se quieren obtener. Un plan, que debe recoger tanto una perspectiva más estratégica (meta común y visión integrada) que impacte de forma transversal en toda la organización y el conjunto de acciones a poner en marcha en el corto-medio plazo, en base a diferentes habilitadores digitales y con una estimación presupuestaria de las mismas, con el objetivo de que haya un retorno definido y orientado a la transformación del modelo de negocio. En este plan es imprescindible que estén recogidos un conjunto de indicadores que permita medir la correcta ejecución del plan y el cumplimiento de los objetivos establecidos inicialmente.
  • Desarrollo e implantación. En esta fase, que por ser la última no deja de ser la menos importante, hablamos de la puesta en marcha del plan y de la evangelización entre clientes, proveedores y empleados, para lo cual será muy importante la creación de un equipo de Transformación Digital, integrado por personas dedicadas a impulsar el cambio, pertenecientes a diferentes áreas de la compañía.

Conclusión

Las empresas que han puesto en marcha su plan de transformación digital se han dado cuenta que esto no sólo les ha proporcionado ventajas competitivas, sino que también les ha permitido contar con nueva información para la toma de decisiones, la adquisición de nuevos conocimientos y el lanzamiento de nuevos servicios y productos, para los que su competencia aún no está preparada. Es por ello, que el camino hacia la transformación debe ser estudiado e iniciado cuanto antes.