Tecnologías clave transformación digital sector del vino
Juan Guzmán Triviño Digital Transformation and Industry 4.0 Consultant

Tecnologías clave para la transformación digital del sector del vino

Ubérrimos viñedos, milenarios, con un ciclo de vida dependiente de lo climático y la costumbre, se han visto de un tiempo a esta parte acompañados de equipos tecnológicos de última generación que permiten extraer de ellos toda información de utilidad, que optimice acciones y tiempos y, que permitan obtener el mejor de los vinos posibles o, al menos, el que más se ajuste al gusto del enólogo. 

Viñedo: hacia una viticultura de precisión

Un ejemplo es la proliferación de sensores de viña, que permiten medir factores clave como la temperatura, la humedad, la radiación o la absorción de agua de las vides. Las redes IoT con las que se comunican estos equipos (LORA, SigFox, GPRS, NB-IoT) abaratan además esta telemetría de campo. A continuación, vamos a ver qué tipo de tecnologías son aplicadas a la viticultura de precisión y por qué:

1. Drones

Por el aire, los drones, objetos voladores no tripulados, portadores de cámaras de alta resolución RGB, térmicas y multiespectrales, permiten cuantificar el estado de cada parcela, mapearla, y obtener con precisión parámetros como el vigor de la planta, el nivel de humedad, la temperatura interior, o la uniformidad del cultivo. Analizan el estado real de cada hoja: la cámara termográfica permite estimar el estrés hídrico de la planta, la multiespectral, el contenido de clorofila. Estiman también el estado sanitario (plagas), la producción potencial, y la calidad del fruto.

Además de estas labores de captura de información, los drones permiten:

  • Aplicación de fitosanitarios. Dependiendo del tamaño y la orografía del terreno pueden resultar de gran ayuda.
  • Herramientas de Marketing. Permiten captar imágenes desde múltiples ángulos, y realizar vídeos de 360º totalmente inmersivos, donde el usuario/cliente/visitante puede viajar por el viñedo y contemplar su belleza al completo. Las imágenes son a menudo utilizadas en las páginas webs, incrementando la imagen de marca.
  • Dimensionamiento de las parcelas cultivadas. De esta manera se visualiza ancho y largo de las mismas, sustituyendo a las complicadas imágenes vía satélite.

2. Robots de campo – Visión Artificial

Una alternativa a los drones para la viticultura de precisión, pero sin ofrecer las otras ventajas que acabamos de describir son los robots de campo. Alimentados con paneles solares, ofrecen un sistema de visión artificial que discrimina, con un alto nivel de detalle, hojas y uva en tiempo real, mientras circula entre las filas del viñedo. Es capaz de medir en movimiento los niveles de antocianos -responsables del color de la uva-, con un sensor que debe desplazarse a 30 centímetros de los racimos. Esto supone una gran precisión para un sistema de navegación autónoma.

3. Big Data

Con este big data (en la nube), y con algoritmos de predicción de aprendizaje automático, se pueden tomar decisiones sobre operaciones que deben realizarse en el campo, como el momento óptimo de la vendimia, la dosificación de la fertilización de abonos y sanitarios, podas individualizadas, etc. Algunos estudios demuestran mejoras de productividad, ahorros medios en el riego y reducciones de abonos tras aplicar las recomendaciones del informe presentado a la bodega después del análisis realizado por los drones al sobrevolar la parcela.

4. Apps móviles

Las plataformas incluyen además información a través de página web o de aplicación de teléfono móvil que informan convenientemente al viticultor y alertan de heladas o infecciones.

Bodega: ¿Y por qué no una enología de precisión?

Esta precisión que se está imponiendo en las viñas, debería también trasladarse al resto de acciones del entorno de la bodega para controlar en lo posible el proceso de vinificación. ¡Vamos a ver cómo!

  • Visión Artificial durante la selección de la uva. Ya se está empleando visión artificial para eliminar fácilmente residuos y cuerpos extraños mediante fluorescencia y luz infrarroja, y desechar las uvas de menor calidad a través del análisis de las imágenes en función del nivel de selección escogido.
  • Tecnología RFID en la entrada de la uva a bodega. Se está utilizando tecnología RFID para identificar automáticamente contenedores de uva y de vino sin necesidad de lectura visual directa, ahorrando tiempo y evitando errores. Durante el proceso de la vendimia puede utilizarse para el control y trazabilidad de la uva recogida.
  • Blockchain para la trazabilidad. Puede completarse con tecnología Blockchain, para registrar de forma encriptada y descentralizada el camino seguido por un vino desde el viñedo hasta la botella, algo que puede ser de especial interés en estos tiempos en que muchas denominaciones recuperan el concepto de vino de parcela, de terruño (terroir).
  • Apps y softwares web para controlar los procesos de fermentación. Están alcanzando altos niveles de automatización, que ahorran incluso todo elemento mecánico, basándose en el propio CO2 obtenido en el proceso. Apps y softwares web controlan la fermentación evitando extracción excesiva, lías y defectos olfativos y organolépticos.
  • Visión artificial durante el embotellado. Se utilizan también sistemas de visión artificial para verificar el nivel de llenado, calidad del tapado, turbidez del líquido (cavas) y presencia de bitartratos o partículas como obturadores o corcho, así como manchas en el exterior de las botellas. Evitan además una gran cantidad de trabajo a los responsables de enología y calidad.
  • Reconstrucción en 3D para el etiquetado. Puede llevarse a cabo a través de cámaras industriales de alta resolución que captan los ángulos del envase mediante reconstrucción en 3D. Estas máquinas son capacidad de analizar la presencia o ausencia de etiquetas, alineaciones, deformidades, arrugas, etc.
  • Encajonadoras automáticas. También suponen un ahorro en presencia de operarios haciendo movimientos repetitivos dentro de la cadena de montaje. Disponen de cerrado automático y predicen la fragilidad de las botellas. Los almacenes disponen ya en muchos casos de vehículos LGV, como carretillas o paletizadores, que se mueven de forma autónoma mediante láser.
  • Softwares de Gestión (ERP y CRM). En cuanto a los softwares de gestión, los ERP generalistas han adaptado verticales propias del sector del vino, que incluyen módulos como los de vendimia, en donde se pueden recoger todos los datos interesantes de este proceso. El uso de CRM resultará de especial interés para la venta on-line y el enoturismo.
  • Business Intelligence. Finalmente, herramientas de Business Intelligence permitirán aprovechar la información obtenida en el viñedo y bodega para su mejor descripción, resultando un apoyo útil para la toma de decisiones

Por tanto, a la hora de diseñar una estrategia de transformación digital en el sector vitivinícola resulta fundamental, en primer lugar, valorar y tener en cuenta las necesidades presentes y futuras de cada bodega y, en segundo lugar, construir y gestionar mediante un plan estratégico integral, un ecosistema ágil con ayuda de tecnología disruptiva e inteligente que enriquezca tu negocio con la implementación de sistemas eficientes y seguros.

Si necesitas mejorar la eficacia y competitividad de tu empresa será imprescindible dar un giro a tu estrategia de negocio y aprovechar las potenciales ventajas que ofrece un proceso integral de transformación digital. En Izertis podemos ayudarte a conseguirlo. ¿Hablamos?