Web3
Óscar Bello Desarrollador Full Stack

La Web3 no es el futuro

Con el paso de los años el ser humano ha ido evolucionando con el fin de adaptarse a las nuevas exigencias de su entorno, y la tecnología web también lo ha hecho. La Web3 es una clara evidencia de la gran evolución que ha experimentado internet en las últimas décadas y aunque este concepto ha ido ganando fuerza en los últimos años y se ha asociado sobre todo a las criptomonedas y más recientemente al metaverso, la Web3 nos ofrecerá otras muchas soluciones.

Con la llegada de la Web1 los usuarios podían consumir información al instante, podían leer noticias, ver vídeos o consultar el tiempo que haría al día siguiente. La Web1 estaba compuesta por páginas estáticas en las cuales el usuario no podía cambiar el contenido ya que estaba almacenado en servidores a los que los usuarios no tenían acceso.

La Web2 supuso un cambio importante, trajo consigo la era de las redes sociales y la interactividad entre usuarios, lo cual permitió crear y modificar el contenido de forma dinámica, pero esta información sigue almacenada en servidores de empresas privadas que lo monetizan como Facebook, Google, Apple o Amazon, y a las cuales no les importa la sensibilidad del contenido ni la privacidad de los usuarios. ¿Pero, y la Web3? ¿Qué nos trae este nuevo concepto de Web?

Con esta nueva evolución de la Web se abren nuevas vías para la creación de contenidos más inmersivos y cambios en la interacción y relación del ser humano

En este mundo hiperconectado resulta difícil imaginar que la web nos pueda aportar algo más, pero la llegada de la Web3 puede suponer una gran revolución, pero su irrupción no significa que la Web2 vaya a desaparecer. La Web3 pretende recuperar la descentralización de los inicios de internet, reducir la dependencia de las grandes tecnológicas, devolver el control de los datos a los usuarios y que la red sea más segura, libre de ciberdelitos y de caídas generalizas del servicio.

Para entender la Web3 y toda la tecnología desarrollada a su alrededor debemos de entender lo que es la Blockchain, un concepto que se refiere básicamente a una base de datos descentralizada o distribuida entre los usuarios de la red, lo cual permite a estes ser dueños de su propio contenido. Además, este contenido o información es inmutable ya que queda registrado y protegido, por lo que nadie lo puede cambiar a no ser que sea validado por otros usuarios, siendo todos estos cambios o transacciones transparentes y públicas, es decir, cualquier persona puede consultarlo, de ahí el motivo por el cual el uso más habitual es para la transferencia de activos digitales como son las criptomonedas. Además, en la Web3 los datos no están almacenados en los servidores de las compañías privadas, si no que, al estar en la Blockchain, estos están disponibles para que cualquier usuario pueda utilizarlo.

La Web3 tiene un inmenso potencial de cambio, no solo en el sector de las finanzas o devolviendo los datos personales al usuario, sino que ya ha modificado sectores como el de los videojuegos, el de la educación, el de la criptografía o incluso en el mercado laboral en donde cada día se exigen nuevos perfiles profesionales y, por tanto, abrirá las puertas a un nuevo mercado de trabajo.

En resumen, la Web3 no es el futuro, ya está aquí, y aunque estamos en una fase aún muy temprana, palabras como metaverso, smart contracts, tokens, criptomonedas, DAO o NFT, son palabras que cada vez suenan más, y es que con esta nueva evolución de la Web se abren nuevas vías para la creación de contenidos más inmersivos y cambios en la interacción y relación del ser humano.